Conoce al enemigo: estos son los robots que están robando tu trabajo
Partiendo del patrón de la economía estadounidense, las líneas de la productividad y la creación de empleo han permanecido, desde el final de la segunda guerra mundial, en paralelo ascenso. Hasta el año 2000: desde entonces, la productividad sigue escalando hacia cotas récord. No ocurre así con los puestos de trabajo.
El proyecto Synco, o Cybersyn, no se puede considerar un antecedente directo de internet, pero sí un capítulo paralelo, y también una de las más ambiciosas tentativas humanas, y seguramente la primera de la historia, por fusionar política, economía y tecnología informática. ¿Es posible un sistema capaz de monitorizar y controlar en tiempo real los recursos, la fuerza de trabajo, las empresas y la producción de toda una nación?
En 1996, el físico Juan Manuel Parrondo (Madrid, 1964) guardaba en un cajón la paradoja que, muchos años después, había de aparecer en las páginas de Nature y The New York Times. Por diversión, se había entretenido traduciendo al lenguaje de los juegos de azar un fenómeno que se producía en un campo bastante minoritario entonces, el de los motores brownianos.
Ha asimilado tantas personalidades en los últimos años que para recordar quién es debe remontarse a su infancia, la verdadera patria, como decía el poeta. Ha perdido el derecho a ser él mismo. Lo máximo a lo que puede aspirar después de cada infiltración es volver a ser Antonio Salas, un pseudónimo periodístico a través del que ha conocido las miserias del mundo. Toni, para los amigos. Tiene pocos: son muchos más los que quieren matarle.